Los versículos más directos sobre los diezmos y las ofrendas son Malaquías 3:10, Levítico 27:30, 2 Corintios 9:7, Lucas 6:38 y Hechos 20:35. En esta guía encontrará esos cinco y otros 13, cada uno con su texto completo en la Reina-Valera 1960 y una explicación breve. Soy pastor en Hawái, y los agrupé por tema para que encuentre rápido el que necesita antes de la ofrenda del domingo.
Si solo tiene un minuto, use uno de estos cinco:
- Malaquías 3:10: traer el diezmo y confiar en la provisión de Dios.
- Levítico 27:30: el diezmo le pertenece a Dios.
- 2 Corintios 9:7: dar con alegría y sin presión.
- Lucas 6:38: la medida con que damos es la medida con que recibimos.
- Hechos 20:35: hay más bendición en dar que en recibir.
Los 18 versículos de un vistazo
Use esta tabla para elegir el texto según el momento del culto. Más abajo encontrará cada versículo completo, agrupado por tema.
| Referencia | Tema | Úselo para |
|---|---|---|
| Génesis 14:18-20 | El primer diezmo de la Biblia | Enseñar sobre el diezmo |
| Levítico 27:30 | El diezmo es de Dios | Enseñar sobre el diezmo |
| Malaquías 3:8 | Retener el diezmo | Predicar sobre mayordomía |
| Malaquías 3:10 | Traer el diezmo y confiar en Dios | Leer antes de la ofrenda |
| Deuteronomio 8:18 | Dios da la capacidad de prosperar | Orar por la ofrenda |
| Proverbios 3:9-10 | Las primicias | El primer domingo del año |
| Proverbios 11:24 | El generoso no pierde | Leer antes de la ofrenda |
| Proverbios 22:9 | Compartir con el necesitado | Una ofrenda de ayuda social |
| Hebreos 13:16 | Compartir agrada a Dios | Una ofrenda de ayuda social |
| Marcos 12:41-44 | La ofrenda de la viuda | Predicar sobre el dar |
| Lucas 6:38 | Dar y recibir con la misma medida | Leer antes de la ofrenda |
| Hechos 20:35 | La bendición de dar | Leer antes de la ofrenda |
| Romanos 12:8 | El don de repartir | Enseñar sobre los dones |
| 1 Corintios 16:1-2 | La ofrenda de cada domingo | Explicar la ofrenda semanal |
| 2 Corintios 9:6 | Sembrar y cosechar | Una ofrenda especial o un proyecto |
| 2 Corintios 9:7 | Dar con alegría | Leer antes de la ofrenda |
| 2 Corintios 9:8 | Dios provee para toda buena obra | Orar por la ofrenda |
| Filipenses 4:19 | Dios suple lo que nos falta | Orar por la ofrenda |
El diezmo en el Antiguo Testamento
El diezmo es la décima parte de lo que uno recibe, apartada para Dios. Aparece por primera vez con Abram y después forma parte de la ley que Dios le dio a Israel. Estos cuatro textos son la base de cualquier enseñanza sobre el diezmo.
Génesis 14:18-20
Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.
Es la primera vez que la Biblia menciona el diezmo, siglos antes de la ley de Moisés. Abram regresa de una batalla, recibe la bendición de Melquisedec y le entrega la décima parte de todo, en reconocimiento de que la victoria vino de Dios.
Levítico 27:30
Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.
En la ley de Moisés, la décima parte de la cosecha le pertenecía a Dios y no al agricultor. Por eso la Biblia habla de traer el diezmo: quien diezma le entrega a Dios algo que ya es suyo.
Malaquías 3:8
¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.
Dios le habla a un pueblo que había dejado de traer los diezmos y las ofrendas, y le pone nombre a esa falta: robo. Es una palabra dura, y conviene leerla junto con el versículo 10, donde Dios pasa de la acusación a la invitación.
Malaquías 3:10
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
El alfolí era el almacén del templo donde se guardaba el sustento de los levitas, y aquí Dios hace algo poco común: invita a su pueblo a probarlo. La promesa de bendición es real, pero no es una fórmula para hacerse rico.
La ofrenda generosa
La ofrenda es lo que damos además del diezmo, por gratitud y con alegría. Estos textos describen un corazón generoso que reconoce que todo viene de Dios y comparte con quien tiene menos.
Deuteronomio 8:18
Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.
Moisés le advierte al pueblo que, cuando prospere en la tierra prometida, no olvide de dónde viene esa prosperidad. Ofrendar es una forma práctica de recordar que la capacidad de trabajar y ganar dinero también es un regalo de Dios.
Proverbios 3:9-10
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.
Las primicias eran lo primero de la cosecha, no lo que sobraba al final de la temporada. El principio sigue vigente hoy: honramos a Dios cuando le damos a él primero, antes de repartir el resto del presupuesto.
Proverbios 11:24
Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
Este proverbio describe una paradoja: el que reparte no termina con menos, y el que retiene más de lo justo tampoco termina con más. Es un buen texto para recordarle a la congregación que la generosidad y la confianza en Dios van juntas.
Proverbios 22:9
El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.
La generosidad empieza por la mirada: quien tiene compasión ve la necesidad del otro y comparte su pan. Úselo cuando la iglesia recoja una ofrenda especial para las familias necesitadas de su comunidad.
Hebreos 13:16
Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
El autor de Hebreos llama sacrificio a hacer el bien y a compartir con otros. La ofrenda del domingo es parte de ese sacrificio, y la generosidad también se practica de lunes a sábado.
Jesús y el dar
En los evangelios y en unas palabras suyas que Pablo cita en Hechos, Jesús muestra cómo mira Dios nuestras ofrendas. Estos tres textos ponen el acento en el corazón de quien da.
Marcos 12:41-44
Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
Jesús se sentó frente al arca de la ofrenda a observar cómo daba la gente, y elogió la ofrenda más pequeña de todas: las dos blancas de una viuda pobre. Para Dios, una ofrenda se mide por lo que le cuesta a quien la da, así que nadie en su iglesia debería sentir que lo que da es demasiado poco.
Lucas 6:38
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
Jesús dice esto en medio de una enseñanza sobre perdonar y no juzgar, así que el principio abarca más que el dinero: la medida con que tratamos a otros es la medida con que seremos tratados. La imagen viene del mercado, donde el vendedor apretaba y sacudía el grano para llenar bien la medida del comprador.
Hechos 20:35
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
Pablo cita unas palabras de Jesús que no aparecen en los evangelios y las usa para animar a los ancianos de la iglesia de Éfeso a trabajar y a ayudar a los necesitados. Es uno de los mejores versículos para leer antes de la ofrenda, porque pone la bendición del lado de quien da.
Pablo y la generosidad
Pablo organizó una ofrenda entre varias iglesias para ayudar a los creyentes pobres de Jerusalén, y sus cartas dejan una enseñanza muy práctica sobre cómo dar. Estos seis textos sirven tanto para enseñar como para orar por la ofrenda.
Romanos 12:8
el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
Pablo incluye el repartir en la lista de dones que Dios da a la iglesia, junto con enseñar, exhortar y presidir. Dar con liberalidad es dar con sencillez y generosidad, sin buscar reconocimiento ni tener segundas intenciones.
1 Corintios 16:1-2
En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
Aquí tenemos uno de los primeros ejemplos de una ofrenda semanal en la iglesia: cada domingo, cada creyente apartaba algo en proporción a sus ingresos. Dar con un plan y en proporción a lo que uno recibe sigue siendo un buen consejo para cualquier familia.
2 Corintios 9:6
Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
Pablo usa la imagen del agricultor: quien siembra poco no puede esperar una gran cosecha. Como la ofrenda era para los creyentes pobres de Jerusalén, la cosecha de la que habla incluye la bendición de otros, no solo la propia.
2 Corintios 9:7
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
Dios no quiere ofrendas dadas bajo presión. Pablo pide que cada persona decida de antemano lo que va a dar y que lo dé con gusto, y eso nos compromete a los pastores a pedir la ofrenda sin manipular a nadie.
2 Corintios 9:8
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
Esta promesa es la base de los dos versículos anteriores: Dios da lo suficiente para que tengamos lo necesario y además podamos hacer el bien. La abundancia que recibimos tiene un propósito: seguir sirviendo a otros.
Filipenses 4:19
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Pablo le escribe esto a una iglesia que lo había sostenido con ofrendas durante su ministerio. La promesa llega después de la generosidad de los filipenses y habla de necesidades, no de caprichos.
Cómo usar estos versículos en el momento de la ofrenda
El momento de la ofrenda dura unos pocos minutos, así que un versículo bien explicado vale más que cinco leídos de corrido. Estas son las pautas que le recomiendo:
- Lea un solo versículo. Elija uno de la tabla y léalo despacio, en la misma versión de la Biblia que usa su congregación.
- Explíquelo en una o dos frases. Quien visita la iglesia por primera vez quizá no sepa por qué se recoge una ofrenda. Una explicación breve le ayuda a entender que dar es un acto de adoración y no una cuota.
- Cuente para qué se usa la ofrenda. Mencione un ministerio concreto: los niños, las misiones o la ayuda a familias de la comunidad. Así la congregación ve que su ofrenda tiene un propósito.
- Varíe los textos durante el año. Si siempre lee Malaquías 3:10, corre el riesgo de que la congregación ya no lo escuche. Alterne entre los cuatro grupos de esta guía.
- Explique cómo dar. Diga con claridad si se puede dar en efectivo, en un sobre o en línea, para que nadie se quede con la duda.
Una oración corta por la ofrenda
Señor, todo lo que tenemos viene de ti. Te traemos esta ofrenda con gratitud y con alegría. Úsala para tu obra en nuestra ciudad y en las naciones, y suple lo que le falta a cada familia que está aquí. En el nombre de Jesús, amén.
Preguntas frecuentes
Para seguir estudiando
- 100+ Tithes, Offering & Giving Bible Verses (en inglés): la lista completa, con más de 100 versículos organizados por tema.
- Oración de despedida: 10 oraciones para cerrar un culto o una reunión: oraciones cortas para terminar el culto después de la ofrenda.
Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera 1960. El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de Sociedades Bíblicas Unidas, y se puede usar solamente bajo licencia.